Quienes Somos

Nuestra Historia
En 1989, Gustavo Morán (Gus), fundador y director de Mandato Cultural, vivió por dos años en Ciudad Juárez, México, frontera con El Paso Texas en los Estados Unidos. Durante ese tiempo, Gus se formuló dos preguntas respecto a las grandes diferencias que veía entre estas dos ciudades y países vecinos. Estas preguntas surgieron debido a lo que observaba al cruzar constantemente la frontera por razones de paseo o de compras a El Paso, Texas. Las preguntas fueron ¿Por qué? y ¿Cómo?, o, más específicamente: ¿Porque este país es tan diferente al mío? y ¿Cómo lograron prosperar tanto y en tan poco tiempo? Sin embargo, estas preguntas permanecerían sin una respuesta clara por los siguientes 16 años. Eventualmente, Gus recibió una beca para ir a estudiar Teología en un Instituto Bíblico en Dallas, TX y fue así como llegó a vivir en aquel país que tanto le intrigaba. Era obvio que la prosperidad económica, el orden y la estabilidad eran algunas de las características principales que sobresalen en los Estados Unidos; pero ¿Cuál era su secreto?, ¿Cómo lo habían logrado? En los años posteriores a su llegada, las respuestas comenzarían a aparecer.
Gus terminó la escuela bíblica y se involucró en las misiones internacionales por una década, visitando más de 40 países. Después, una oportunidad de oro surgió de la nada, aunque, es obvio que estaba en los planes de Dios. Gus obtuvo una beca para estudiar una Maestría en Educación Cristiana en la Universidad Bautista de Dallas (DBU) y, fue ahí, a través de sus estudios en áreas como la Historia de la Iglesia, la Teología Sistemática, la Homilética y muchas otras clases más, que comenzó poco a poco a encontrar las respuestas a las preguntas de su adolescencia. Más tarde, haría estudios de Teologia en el Seminario Teologico Bautista del Suroeste, el SWBTS, por sus siglas en Inglés. Y, finalmente, Gus recibió otra beca para estudiar una tercer Maestría en Liderazgo, de nuevo en DBU. Fue entonces, a través de todos sus estudios de Maestría, que Gus descubrió que la respuesta a sus preguntas tenía mucho que ver con el termino Cosmovisión y además, también descubrió el concepto bíblico del Mandato Cultural, que eventualmente, llegaría a ser el nombre del ministerio que, junto a su amigo Pablo Moena, fundarían el septiembre del 2019. Gus ahora sabía que estos dos conceptos habían sido el verdadero secreto de la prosperidad, crecimiento y fama que los Estados Unidos había alcanzado a nivel mundial. Este país no tenía más recursos naturales que el suyo, su gente no era más inteligente o superdotada, pero, su historia y los fundamentos de sus leyes sí lo eran; estos, habían sido basados en la cosmovisión judeocristiana. Es decir, en el Antiguo y el Nuevo Testamento, en la Biblia, la Palabra de Dios. Y eso, había marcado la enorme diferencia en el desarrollo de ambas naciones.
A diferencia de los Estados Unidos y Canada, su país (México) así como el resto de los países de Latinoamérica, habían sido fundados basados en una cosmovisión diferente, una que la mayoría identifica como una religión, pero que también en realidad, contiene los mismos elementos que todas las cosmovisiones existentes, la cosmovisión católico romana. Basada mayormente en la tradición de la iglesia y la autoridad del complejo sistema jerárquico de la iglesia, el catolicismo romano tiene como su máxima autoridad a la institución de la iglesia como tal, mientras la cosmovisión judeocristiana tiene como máxima autoridad la Palabra de Dios, lo que los reformadores protestantes llamaban la “Sola Scriptura”. Debido a ello, lo que los conquistadores españoles establecieron en Latinoamérica, básicamente representaba el establecimiento de un neo feudalismo en el continente Americano, una replica casi exacta del antiguo feudalismo de la Europa medieval. Mientras tanto, los Estados Unidos había sido fundado bajo los principios de la llamada Reforma Protestante de 1517, poniendo a la Biblia y sus principios en el centro de su nación y de sus instituciones. El movimiento que se había propagado por todo el norte de Europa y había llevado a esas naciones a experimentar un florecimiento sin precedentes, había sido traído a América por los cristianos protestantes, específicamente por los puritanos y otras denominaciones como los presbiterianos, los cuáqueros, etc. Ese había sido entonces el “secreto”, no solo de los Estados Unidos, pero de todas las naciones que abrazaron los principios de la Reforma, llegando a ser hasta hoy, lo que conocemos como países del “primer mundo”. Un término que, por cierto no es bíblico, pues el mundo es uno y todo le pertenece a Dios.
Basados en el descubrimiento de estas verdades, Gustavo y Pablo, fundaron el ministerio Mandato Cultural, el 2 de septiembre del año 2019. Ellos eligieron está fecha de manera intencional, pues ese día se celebraba el Día del Trabajo en los Estados Unidos. El trabajo es una de las claves principales del Mandato Cultural y por ello, querían tener está fecha como parte de su historia. Debido a la pandemia, los amigos tuvieron que aprender a comunicar su mensaje en las redes sociales y fue así como grabaron casi 40 programas en vivo entre el año 2020 y el 2022.
Gus continúa estudiando y preparándose para crear contenido relevante y creativo para el ministerio y constantemente está buscando oportunidades de aprender en las áreas en las que no tuvo la oportunidad de hacer estudios profesionales y que aborda el ministerio. Debido a estos estudios en diferentes países a través del internet, eventualmente, más personas se fueron adhirieron al ministerio y hoy en día, Mandato Cultural llega y tiene representantes en varios países de Latinoamérica, el Caribe y otras regiones del mundo. Mandato Cultural aborda el tema de la cultura y la cosmovisión desde una perspectiva bíblica y tiene como misión, proporcionar entrenamiento en 12 diferentes áreas de la cosmovisión (representados en nuestro diagrama circular) durante todo el año, a través de las redes sociales, cursos en línea, videoclips, infográficos y programas en vivo. Es nuestro deseo continuar creciendo y proporcionando educación cristiana de alta calidad y relevancia al mundo hispano. Así que, si te interesa formar parte de nuestro equipo de trabajo, no dudes en comunicarte con nosotros. Seguramente, podrás utilizar los talentos que Dios te ha dado para bendecir al Cuerpo de Cristo y llegar a aquellos que todavía no han escuchado del evangelio.